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| “Que no te asusten los años que la vida es de ida y solo hay una salida” |
Después del segundo pinchazo de decapeptyl volví a sentir miedo.
Hacia mucho tiempo que no me sentía así, pero el medicamento removió todo, de nuevo.
Sentir impotencia, fatiga, dolor, tensión, otra vez, hizo que sintiese miedo.
Todos los días hay que volver a empezar, levantarse de la cama y hacer por estar bien, aunque las piernas pesen, aunque el cuerpo duela, aunque la cabeza no esté.
El miedo no debería compararse con la felicidad, porque esta es una emoción maravillosa y su contrario puede ser demoledor.
Escribo desde el amor, pero el miedo se asoma, es el caldo de cultivo que si te pasas empeora.
Así que, voy a enfocarme en el éxito, en el triunfo, pero sobre todo en el amor, porque aunque sentir miedo sea normal, como muchas otras cosas asumidas como normales, elijo el amor.
Vivir en el miedo no es sano ni tampoco una decisión sostenible, aunque sí aceptada mundialmente.
Hace unos días fue mi cumple y deseo no volver a llorar mientras escribo por miedo.
Aún me queda un pinchazo de decapeptyl y deseo de todo corazón que sea el último de por vida y para siempre, porque estoy agotada.
Cansada de medicamentos, médicos, pruebas y dolores.
Deseo sanar con toda mi alma.
Deseo vivir crónicamente en paz y feliz, ese es el objetivo, ¿recuerdas?
Me propuse vivir online, porque quiero sentirme libre, escribir e ilustrar me hacen sentir así y aunque amo lo que hago no siempre es fácil.
El dolor reaparece, los miedos se reviven y el amor por las letras y el arte pasa a un segundo plano, porque no consigo mantener el foco.
La endometriosis y el miedo son nuevas oportunidades para parar un segundo, respirar, parar otro segundo, volver a respirar y, de nuevo, volver a parar y respirar.
¿Te da respeto el éxito?
Yo deseo vivir de él. Quisiera que los libros que escribo se conviertan en longseller y que los diseños que creo se estampen en un millón de artículos, pero todo ello, sin llamar la atención, desde el anonimato y sin la necesidad de mostrar al mundo quién soy en realidad...
Al inicio, busqué un seudónimo para evitar el qué dirán, hoy lo uso porque me gusta, me identifico con él y muestra al ser puro, leal, amoroso, respetuoso y sin miedo que soy, que es y que está.
Sanar las redenciones del pasado es vital para aceptar quién eres, cómo eres, qué haces y por qué actúas como tal.
Desintoxicarse de lo vivido motiva a cuidar lo hoy es real.
El amor es real, está, se siente, emociona, alegra y divierte.
Qué importancia tiene si para ser tú misma decides llamarte de otro modo por amor, respeto o, solo, por decisión propia.
¿De dónde nace esa decisión?
¿De dónde sacaste el valor para hacerlo real y traerlo aquí y ahora?
En mi caso, al principio fue una tapadera, pero con el paso del tiempo entendí que para nada es eso, más bien, todo lo contrario.
Es una liberación, un acto de valentía y una aceptación del pasado que decido conscientemente cambiar.
Es la oportunidad que me doy a mi misma de hacer las cosas de otro modo, desde el amor y no desde el miedo, con respeto y no con impotencia.
Es mi nuevo y agradecido yo, es la oportunidad de volver a empezar cada día viviendo consciente de que el éxito es sostenible, solo, con amor.
El amor mueve montañas, ¿no? pues permite al amor que triunfe y sea exitoso.
Quizás siempre haya dos caras, pero es decisión propia elegir cómo vivir.
A mí, ese personaje creado de la nada me brindó la posibilidad de apreciar la libertad y ahora, después de escribir esta carta personal para la endometriosis y el miedo me siento libre, porque sé que el amor triunfa cuando el éxito ya es real.
Desconozco si los libros o estampados se harán virales, pero lo que sí sé, es que amo lo que hago y ello me motiva a seguir caminando, pase lo que pase.
Sienta lo que sienta o esté donde esté.
La magia del futuro es que es impredecible.
Pregúntate qué harías si ya conocieses cuál es tu destino.
¿Querrías cambiarlo? o ¿Querrías que sucediese de inmediato?
El pensamiento lento sana, porque como seguro ya sabrás, disfrutar de las vistas de hoy es más enriquecedor que llegar a la meta sin saber cómo lo lograste.
Obtener los resultados deseados no depende solo de ti, pero tú puedes ayudar a mejorar la nota.
¿Dónde mueren los sueños?
En un lugar llamado
MIEDO
¿Dónde vive el amor?
En todas partes.
“Aquello que desconoces es, generalmente, lo que más miedo da”
Dar con la tecla del amor no es tan complicado si estás dispuesta a vaciarte del peso del pasado para sembrar instantes prometedores, recuerdos felices y experiencias reales.
“No tengas miedo de tener mente abierta, tu cerebro no va a salir volando”
Por ello, opta por centrarte conscientemente en todo lo que no te da miedo y empieza por ahí.
Yo escribo y pinto ¿qué haces tú?
Tomar conciencia del lado opuesto de aquello que bloquea o paraliza ayuda a que, tanto la mente como la energía se centren en aportar valor, solucionar, sanar y amar. Ya que al ser humano, por naturaleza, le gusta aferrarse a cosas, pensamientos, ideas, personas…
Aférrate a lo bueno, lo positivo, a lo que suma, aporta, a lo que te hace crecer, brillar, evolucionar, aprender, disfrutar, generar, transmitir, comunicar y amar a cada una de esas cosas, pensamientos, ideas o personas.
Dicen que en lo que crees te conviertes.
Empieza por creer en ti misma.
“Cree en ti misma con tanta fuerza que el mundo no pueda evitar creer en ti también”
Todos necesitamos creer en algo, aunque no sepas ponerle nombre y aunque a veces no sepas ni en qué, todos sentimos fe.
“La fe ve lo invisible, cree lo increíble y recibe lo imposible”
Te gusta creer que todo va ir bien si lo deseas de corazón. Te gusta pensar que todo se va a solucionar si hablas con claridad. Te gusta sentir que se hará realidad, porque lo has soñado. Te gusta creer que lo conseguirás, porque te lo has currado. Te gusta confiar en que te dirá que sí, porque le hiciste reír. Te gusta pensar que la dieta funcionará y te pondrás como Wonder Woman. Te gusta imaginar que tú sí serás capaz, aunque los demás no pudieron. Te gusta soñar con que serás la mejor madre cuando llegue el momento.
Me gusta tener fe en que todos somos buenas personas.
“Mi meta en la vida es ser tan buena persona como mi perro cree que soy”
Pero resulta que por creencias limitantes es más cómodo tener miedo que fe. Sin embargo, es más reconfortante sentir que todo es posible y pensar que existe una realidad paralela en la que los sueños se cumplen.
“La conciencia es la voz del alma. Las pasiones, las del cuerpo"
Mantén la fe y la esperanza, aunque sea lo único que hagas.
Abrazos de Gratitud
#endopacífica
❤

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