“El universo ofrece las batallas más difíciles a sus mejores guerreros”
Dicen que lo dijo Dios, yo siento que lo expresó alguien que anhelaba consuelo.
Las olas se rompen, el útero también.
Querida Endometriosis:
Sacudiste mi vida, sin tan siquiera anticiparlo. La mía y la de todo aquel que, desde hace ya unos años continúa a mi lado.
Siendo franca, no deseaba que nadie supiese de tu existencia, pero causas tanto dolor que, es vital que todo el mundo te conozca y te reconozca.
Además, así también libero todo este tsunami de emociones que me invade desde hace años y retomo conscientemente algo que amo. Escribir a diario.
Voy a resumir lo que no cuentan sobre dicha enfermedad y en qué puede afectar.
¿Qué es la Endometriosis? (definición oficial)
¿Qué no cuentan de la endometriosis?
Es una inestabilidad constante, es un aquí te pillo, aquí te mato. Es un no me mires que no me puesto maquillaje y es un mírame, ahora, ¡ya! que necesito toda tu atención.
Es un no me toques ni con un palo, pero abrázame muy fuerte y no me sueltes por si me caigo. Es un te quiero hasta el infinito y no te odio porque está feo.
Es un: soy una mujer fuerte y me como el mundo, pero si me llamas torpe me ahogo en un mar de lágrimas. También es, atrapa mi ironía como quieras que conmigo misma ya tengo bastante. Y un: tengo un humor de perros, con mezcla de me la pela todo y no me enfado por nada.
El mundo es maravilloso, aunque nos lo estemos cargando.
Es un globo andante que si lo rozas explota, unido al señor de las galletas que devora todo lo que pilla a su paso.
Es una grandiosa necesidad de desear comprender algo que ni los médicos saben explicar.
Es un mal estar inoportuno, muy difícil de disimular, a no ser que te dopes como si no hubiera un mañana y, aun así, da igual…
Es un dolor que paraliza, al igual que atormenta e incluso detestas por no saber ni poder controlar.
Gritar se queda corto para todo lo que desearías hacer, calmarte es lo apropiado cuando podrías, tranquilamente, enloquecer y justo, en esos momentos, lo que menos deseas es llamar la atención.
La mayor ilusión es pasar desapercibida, que nadie te busque esos días y que acabe cuanto antes mejor.
Algo así como cuando te emborrachas por primera vez y no quieres que tus padres te pillen, porque sí, eres una vergüenza andante.
O como cuando estás teniendo relaciones sexuales y se te escapan pedos vaginales por la cantidad de aire introducido en tu vagina.
O como cuando te vas de fin de semana con los amigos y no haces de vientre, en todo el viaje, no vaya a ser que te oigan tirarte un pedo.
O, mejor aún, cuando vas andando por la calle con tu novio y, de pronto, te encuentras de frente y sin escapatoria con tu ex, su madre y su nueva novia.
Pues eso, situaciones más o menos desagradables que a todos nos gustaría evitar, pero nadie controla.
La Endometriosis es como una de esas situaciones, pero perdura en el tiempo y espacio. Es de esos instantes desagradables que a todos ocurren y no se evitan.
El lado bueno de la endometriosis es que has de tomarte, todos los meses, 2 días como mínimo de vacaciones para estar, literalmente, tirada de la cama al sofá y del suelo a la cama y rezar para que te toque librar...
La oscuridad y la soledad se vuelven aliados y, por favor, que nadie gaste bromas ni mire con ojos del gato de Shreck.
Jamás sientas pena.
Se vive o no se vive y cada una (sobre)vive lo mejor que puede, aprende y dejan.
Es una enfermedad de Mujer SIN cura conocida.
Así que, ármate de paciencia -como si fuera sencillo- y tómate todo entre llantos y risas, con calma y naturalidad...
Al fin y al cabo, es una “banal” enfermedad que no te puede controlar, solo 1 de cada 10 mujeres la sufren y da la casualidad que, siempre hay alguien que conoce o sabe de otra que lo tiene o lo tuvo…
“Se lo quitaron con unas pastillas y ahora está fenomenal, tiene hasta hijos…”
El comentario por excelencia es:
“Si te quedas embarazada, si es que puedes, todo se pasa y todo se arregla”
Además, también dicen que, “tomar hormonas no es para tanto. Hoy los anticonceptivos están a la orden del día”
Cada ser viviente de este planeta es un universo, no te metas, por favor, si no es para hacer reír.
Gracias.
Si por la endo soy una hormona andante y, al igual que río, lloro. Limpio mis pupilas y así brillan con más fuerza.
Esto te va a gustar.
Hay mujeres asintomáticas y tienen la feliz suerte de no enterarse. Otras, con sus respectivos tratamientos hormonales, quirúrgicos o de lo que su médico considere necesario, mejoran muchísimo y hacen vida normal.
Ni te enteras de su rastro.
Yo conozco, personalmente, a varias mujeres que dieron carpetazo a la endo y deseo, de corazón, llegar a ese punto, porque llegaré. Pero cuando el dolor aprieta, la calma se dispara y me desconozco.
Lo “mejor”, pueden tardar hasta 10 años en diagnosticarte. Lo siento, te convertirás en una marioneta muy jugosa.
Es una enfermedad común, difícil de diagnosticar.
¿Cómo te quedas?
¿En qué afecta la endometriosis?
Desestabilizador emocional en potencia.
❤Trabajo:
Si te pega un viaje fuerte no puedes moverte, por mucho que te hagas la fuerte.
Implica ausentarse del empleo o empastillarse. Quedando adormecida y bajando tu rendimiento.
Olvídate de conducir bajo los efectos del dolor "desternillante"
Personalmente, por mis continúas bajas laborales con despidos incluidos tomé la determinación de lograr una sana independencia económica trabajando en remoto para permitirme sanar a mi ritmo y sin presión social o auto impuesta...
Personalmente, por mis continúas bajas laborales con despidos incluidos tomé la determinación de lograr una sana independencia económica trabajando en remoto para permitirme sanar a mi ritmo y sin presión social o auto impuesta...
❤Pareja:
Es donde más afecta o el mejor apoyo.
Es una dolencia íntima, femenina y con posible afectación sexual. Por lo que, o se lleva con mucho mimo o se puede hacer mucha pupa.
Es un terreno delicado, extraño, desconocido y altamente peligroso.
La comunicación y la paciencia (por ambas partes) son clave.
Si podéis hacer terapia juntos, mejor.
❤Familia:
Es como una montaña rusa, a días.
Tu padre es un joder andante, porque ve a su niña sufriendo de dolor y no puede hacer nada para remediarlo.
Tu madre sufre contigo y gentil e inocentemente cree que te entiende, porque es tu madre y es mujer.
Como todas las mujeres que creen entender, pero la realidad de la endo es que, si ni siquiera nosotras mismas nos entendemos, nadie (de nuestro entorno) lo va hacer.
Por mucho que seas madre, mujer y sufras, hay temas que si no los vives es "difícil" empatizar (no imposible) como con la muerte de un padre o similar hasta que no aceptes, tú misma, tu nueva situación actual.
❤Amistad:
No tiene porque afectar o sí.
Cuando cancelas planes porque ¡casualidad! estás en el peor día y ya no hay más días para quedar. Jode.
O, ahora tú necesitas más amor y el mundo desconoce que esta enfermedad funciona así.
No es para tanto, (piensan) porque te ven (pero no te miran) y estas estupenda, como siempre.
Eres un ir y venir de sentimientos, pero ese es tú problema, ¿verdad? Que culpa tienen ellos… aquí cada uno que se ocupe de lo suyo y en verdad es así, aunque al inicio duela.
Si algo (real) bueno tiene la endo (de todo se saca lo positivo) es que te ayuda a conocerte mejor a ti misma.
Conocer tu umbral de paciencia y fortaleza es una lección maestra que te da la vida para que aprendas a formularte las preguntas correctas y sepas dar las respuestas pertinentes.
Es, a mi parecer, otro modo más de crecimiento íntimo y personal, quizás, no es la mejor herramienta, pero hay quien aprende a base de “errores-enfermedades” y hay quien con solo un resfriado se le acaba el mundo.
No sé hasta qué punto se elige el camino de aprendizaje, pero a mí me tocó este o yo, por lo que fuere, lo elegí. Y prometo, siempre, sacar lo positivo a relucir para que el dolor no se apodere de mí.
Posdata 1:
Todo lo aquí descrito es pura ficción, algo o nada se asemeja a la realidad. Que nadie se de por aludido o que todos busquen su nombre entre líneas.
Interpreta estas palabras como se te antoje. Solo me senté, encendí el ordenador, después de más de un mes apagado y escribí una historia con final feliz.
Solo por escribir se curan heridas, otras se abren, pero sientes y siembras esperanza.
Costó liberar pero, sobre todo, aceptar que los comienzos siempre son duros y la carrera no ha hecho más que empezar.
Las palabras se las lleva el viento y los escritos los recuerda el alma.
#endopacífica
Posdata 2:
Este texto fue escrito el 13 de Noviembre de 2016, 5 meses y 4 días después de la primera operación. Hoy, sé más sobre el dolor, sobre mí y sobre las prioridades.
Posdata 3:
Hice una promesa conmigo misma. Seguir escribiendo para sanar(me).
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