Gracias
A 15 días de la segunda operación sentí que me ahogaba, me asfixiaba y desconocía cómo salir de la situación.
Sentí que volvía a perderme cuando creí que ya me había encontrado. Me asusté y desee desaparecer una vez más...
¿Pero esto no está ya superado? - piensas -
Y sí, pero el miedo es así, aunque seas una fanática de los cambios, el miedo se expresa como le viene en gana y si le apetece que experimentes ansiedad, lo hará.
Es en esos momentos donde te requete-planteas todo, de nuevo.
Si sientes estar haciendo lo correcto, lo que vibra contigo, a qué se debe esa carga...
¿Por qué sientes tanto peso?
Si sientes estar haciendo lo correcto, lo que vibra contigo, a qué se debe esa carga...
Es el miedo a lo desconocido, el miedo a aceptar nuevos retos, a construir nuevos caminos, a amar nuevas experiencias.
Ese es el temor con el que hay que lidiar si deseas salir de la zona de confort, pero llegado a estas alturas, ya no sé si quien escribe es la endo, soy yo o somos ambas.
Vuelvo a no saber quién soy.
Vuelvo a confundir si la endo controla mi vida o yo controlo algo.
No sé si uso el diagnóstico como excusa para los desvaríos o él me usa a mí para su libre albedrío. No sé si dejé de ser alguien que nunca fui para convertirme en otra que conozco muy bien o si he dejado de ser quien fui para ser otra que desconozco.
No sé si recuperaré a aquella dulce niña cariñosa y sonriente, pero tampoco sé si deseo recuperarla.
No sé nada.
Bueno, algo sí, pase lo que pase, el amor sana.
El recordatorio de la endometriosis es que aunque sientas el agua al cuello y la soga muy prieta... El corazón sabrá la palabra.
Es tu verdad absoluta. Hazle caso.
Llora si lo deseas, desahógate, pero jamás tires la toalla. Da igual si la endo controla parte de tu día o el día completo, porque en algún momento volverás a tomar las riendas y sentirás alegría.
Hace tiempo que dejé de sentir placer como antes lo conocía. No sé si volveré a experimentar aquellos orgasmos que hoy despiertan ira.
Hace tiempo que no pido besos y no busco abrazos, porque recibirlos cuesta.
¿El motivo?
La endo, las pastillas, las hormonas, los nervios, yo misma... ¿Quién sabe? La cuestión es ¿me gusto? ¿me acepto? si es que sí, adelante. Si es que no, ojalá halle la moneda de cambio.
Quizás, la madurez que trajo consigo la menopausia inducida fue demasiado meneo para una a la que llaman "La Niña", pero la niña está asustada y aunque no busca refugiarse en nadie, desea vivir en calma, tranquila y feliz.
El recordatorio de la endometriosis es que para lidiar con los miedos, la niña ha de estar presente para jugar con ellos, porque la mujer ya no tiene el ánimo pa´farolillos y solo desea sosiego.
Jugué con muñecas hasta los 16, no me avergüenzo, ellas fueron mis primeras maestras. Me enseñaron a no subestimar el poder de un muñeco cuando te quedas sin él.
Tal vez, ese sea el mayor miedo, porque con todo lo que ya he experimentado con este diagnóstico despedirme o no del útero es el misterio.
Cuando tú leas esto la duda estará resuelta, pero, hasta entonces, procuraré no pensar en lo que aún no ha sucedido.
Gracias por tu tiempo, por acompañarme y por ser parte de todo esto.
#endopacífica
❤
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